Gerardo ALZU VIZCARRO, Policía Portuario, ESPAÑA: “A pesar de que la normativa es bastante densa, creo sinceramente haber alcanzado los objetivos deseados con el curso”

Gerardo ALZU VIZCARRO, Policía Portuario, ESPAÑA: “A pesar de que la normativa es bastante densa, creo sinceramente haber alcanzado los objetivos deseados con el curso”

Gerardo ALZU VIZCARRO
Alumno del curso MARPOL
Ingeniero Técnico Industrial
Policía Portuario
ESPAÑA

La realización del curso Prevención de la contaminación por los buques (MARPOL) me la planteé como el medio de ampliar mis conocimientos respecto de la contaminación marítima, del contenido del Convenio MARPOL (del cual supe por primera vez a través de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante) y en general del mundo de la mar.

He de reconocer ante todo, que aunque dese hace tres años trabajo en una Autoridad Portuaria, lo hago desde tierra firme y hasta entonces mi relación con el mar era prácticamente nula. He descubierto un sector totalmente diferente y evidentemente, aún me faltan los conocimientos y la experiencia de quien ha navegado alguna vez.

Respecto a la Gestión Medioambiental, no me es ajena. Ya estaba familiarizado con la misma, en lo concerniente a segregación de residuos, gestión de los mismos, control de emisiones, control de vertidos, y la implantación de un Sistema de Gestión Ambiental según la Norma Internacional ISO 14001.

Medio Ambiente y Transporte Marítimo

El deterioro del Medio Ambiente no es un problema local, como pueda parecer en ocasiones, si no que puede afectar a lugares muy lejanos del punto de origen de la contaminación (la lluvia ácida por ejemplo). Si hablamos del Transporte Marítimo, esta globalización del problema parece aún más nítida. Esto significa que hay que involucrar al mayor número de países posibles, por lo que nacen los Convenios y Protocolos Internacionales.

Hay zonas que por sus condiciones oceanográficas, ecológicas, socioeconómicas, características del tráfico marítimo o criterios científicos, necesitan de una mayor protección. Por este motivo se crean las denominadas Zonas Especiales o Zonas Marinas Especialmente Sensibles, con mayores restricciones que el resto.

Por otra parte, el Transporte Marítimo abarca gran diversidad de tipos de mercancías, de tamaños de buques, de sistemas de propulsión, antigüedad de flotas…esto complica en mi opinión, la redacción de los Convenios y Protocolos. Los cuales deben ser también suficientemente flexibles y adaptarse a los avances técnicos y a nuevas regulaciones. Esto se realiza mediante el acuerdo de enmiendas a los mismos.

Legislación, Control y Colaboración

El Convenio MARPOL establece los requisitos mínimos para que los Estados Parte del mismo, legislen dentro de la autoridad que tiene cada uno. Tan importante como la legislación, el control de su cumplimiento a través de inspectores u organismos autorizados y la imposición de sanciones o medidas preventivas, es la colaboración entre Estados Parte y el intercambio de información. De nada valdría que se vigilara los vertidos o emisiones en cada agua territorial, sin saber lo que el buque haya podido hacer durante su trayecto. Los buques se someten a un seguimiento desde su punto de partida hasta su nuevo atraque, mediante los libros registro, el control de calados, el conocimiento de embarque, equipos de medición y registro, actuaciones de los Estados Ribereños…Toda esta información permite la supervisión del buque y conocer la gestión de los residuos generados por el mismo, alertando de posibles fraudes o malas prácticas.

La actuación de los Estados Parte está sujeta a su vez, a auditorías periódicas por parte de la Organización Marítima Internacional, para verificar el cumplimiento de los compromisos adquiridos.

Apoyo desde tierra

En cierto modo, la capacidad de gestión de los residuos en un buque es bastante limitada. Esto implica que los puertos de los Estados Parte deben adaptar sus instalaciones para dar el servicio necesario que permita a los buques cumplir con el acuerdo.

También es necesario dotar a los Estados de equipos y medios de protección antes posibles accidentes. Entre estos medios, están los Planes de Contingencia que involucran a diferentes administraciones, organismos y entidades privadas. La realización de simulacros periódicos debe considerarse como un puntal imprescindible en la Prevención de la Contaminación.

De la misma manera, se necesita de la constante investigación, la búsqueda de combustibles más limpios, motores más eficientes, energías alternativas, son factores necesarios para lograr una flota medioambientalmente sostenible.

Datos sorprendentes

Tanto el estudio de la documentación como la lectura de los artículos, ha corregido algunas ideas que tenía respecto a diversos aspectos, concebidas probablemente por el impacto de las imágenes televisivas.

Al hablar de vertidos de hidrocarburos pensamos siempre en catástrofes como las de los buques Prestige, Exxon Valdez…no sobre los vertidos ilegales o de operaciones rutinarias. Viendo las dimensiones del Tráfico Marítimo a través de aplicaciones como Vesselfider o Localiza Todo, queda claro que carecer de los necesarios procedimientos de control acabaría con el medio marino.

Otro tanto sucede con la presencia de plásticos en el mar. El artículo acerca de las ingentes cantidades de plástico “perdidas”, y que deben de estar sobre los fondos marinos, contrasta con las imágenes de las islas de plástico de los cinco giros oceánicos. Una contaminación no tan llamativa, pero aún más inquietante. Hoy esta preocupación parece incrementarse, al ver la cantidad de residuos plásticos que estamos generando debido a la pandemia del SARS-CoV-2. Además de la tragedia, la enfermedad ha conllevado una relajación sobre la concienciación del uso de plásticos que había constado lustros conseguir.

Actuaciones Esperanzadoras

Por último, quiero dejar un lugar para el optimismo. De todo lo narrado en el documental sobre el naufragio del Prestige, me quedo con la parte menos difundida en los medios de comunicación, por todo lo que representa.

Se trata del vaciado de los 14.000 litros de crudo remanente en los tanques del Prestige a 3.800 metros de profundidad. Se trata de un trabajo de colaboración público-privada, con varios países involucrados y en el que la ingeniería tuvo que diseñar, probar y ejecutar lo nunca hecho hasta entonces. Todo ello, representa a mi entender, el espíritu del Convenio MARPOL en su lucha contra la contaminación marítima.

Conclusión

En resumen, a pesar de que la normativa es bastante densa, creo sinceramente haber alcanzado los objetivos deseados con el curso.

Más información aquí.

    No comments

    X