Una formación de emergencias portuarias da una base ordenada para reconocer los riesgos de un puerto y actuar con seguridad ante un incidente. No sustituye el entrenamiento presencial con medios reales ni el plan de emergencias de cada instalación. 

Te ayudamos a entender qué cubre, para qué perfiles tiene sentido y cuándo te conviene este curso técnico.

¿Qué cubre y qué no cubre un curso técnico de emergencias portuarias?

Una formación técnica de emergencias portuarias aporta conocimientos básicos sobre riesgos tecnológicos, mercancías peligrosas y conducta ante incidentes, pero no sustituye el entrenamiento presencial con equipos y medios reales.

Su objetivo es conocer las técnicas y procedimientos que reducen las consecuencias de una emergencia que pueda afectar a las personas, al medio ambiente, a las infraestructuras portuarias o a los buques que operan en el puerto. 

Todo el enfoque parte de un principio: actuar atendiendo primero a la propia seguridad.

El curso se centra en las emergencias de riesgo tecnológico, es decir, las causadas por condiciones industriales o tecnológicas: accidentes, fallos de infraestructuras o actividades humanas concretas que pueden provocar lesiones, daños materiales o daños medioambientales.

¿Para qué perfiles portuarios tiene sentido?

Tiene sentido para quien trabaja en una instalación portuaria o junto a ella y puede verse implicado en un incidente, sin necesidad de formación técnica previa.

 

Perfil Descripción
Personal de operaciones y seguridad. Conoce el día a día de la instalación y necesita una base ordenada sobre prevención, preparación, respuesta y recuperación ante incidentes.
Trabajadores de terminales y de empresas que operan dentro del puerto. Comparten espacio con maniobras, carga y buques, y se benefician de saber reconocer una situación de riesgo y cómo comportarse en ella.
Profesionales de prevención y gestión de instalaciones. Obtienen un marco común de riesgos tecnológicos y de actuación que facilita el diálogo con los equipos de respuesta.
Quien trabaja con mercancías peligrosas o cerca de ellas. Dos de los ocho módulos están dedicados a emergencias con este tipo de carga.
Estudiantes y profesionales que se acercan al sector. Es una puerta de entrada a la seguridad y las emergencias en puertos, pensada para quien parte de cero en el tema.

¿Qué se aprende que sirva en el puesto de trabajo?

La formación enseña a reconocer situaciones de riesgo, a priorizar la seguridad propia y a colaborar con los grupos de respuesta durante una emergencia.

Los ocho módulos siguen una progresión lógica:

Módulos Contenido
Módulos 1 y 2 Qué es una emergencia portuaria y qué riesgos tecnológicos existen en un puerto.
Módulos 3 y 4 Emergencias generales.
Módulos 5 y 6 Emergencias con mercancías peligrosas.
Módulo 7 Conductas frente a las emergencias.
Módulo 8 Ejercicios prácticos y simulacros.

La evaluación incluye un trabajo final en el que el alumno resume lo aprendido y aporta su juicio crítico. 

El profesorado pertenece al claustro de IMBS, y son profesionales en activo de la especialidad en la que se forma el alumnado.

¿Qué no sustituye un curso de emergencias portuarias?

Un curso no sustituye el entrenamiento presencial con equipos y medios reales ni el conocimiento del plan de emergencias de la instalación donde se trabaja.

Cada puerto y cada terminal tienen sus propios procedimientos, medios y responsables. La formación en Emergencias portuarias (EPORT) da el marco general para entenderlos mejor y aplicarlos con criterio, pero no los reemplaza. 

¿Con qué otra formación se puede complementar?

Se complementa con formación que amplíe la visión del puerto como sistema, o con entrenamiento práctico en la propia instalación.

Quien además quiera entender cómo se gestiona y explota un puerto puede continuar con Gestión y explotación de puertos e infraestructuras portuarias (GEPIP).