¿Qué es la policía portuaria y cuál es su función principal?

La policía portuaria es un cuerpo de seguridad que se encarga de velar por el buen funcionamiento de los puertos y las actividades marítimas que se realizan en ellos. Su labor es fundamental para garantizar la seguridad, la protección, el control y la gestión de los recursos portuarios, así como para facilitar la cooperación con otros cuerpos y organismos.

Las competencias de la policía portuaria se establecen en la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante, y se desarrollan en el ámbito geográfico de competencia de cada Autoridad Portuaria. Entre sus funciones principales se encuentran:

  • Vigilar y controlar el acceso y la circulación de personas, vehículos y mercancías en la zona de servicio del puerto.
  • Inspeccionar y comprobar el cumplimiento de la normativa portuaria, aduanera, sanitaria, medioambiental y de seguridad en las instalaciones y operaciones portuarias.
  • Colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Guardia Civil del Mar, la Agencia Tributaria, el Servicio Marítimo de Salvamento y Seguridad Marítima y otros organismos competentes en materia portuaria.
  • Prestar auxilio y asistencia a las personas y bienes que se encuentren en situación de riesgo o emergencia en el puerto o en sus aguas.
  • Participar en los planes de protección portuaria, prevención de riesgos laborales, emergencias y contingencias que se establezcan en el puerto.

Las ocupaciones que puede desempeñar la policía portuaria son variadas y dependen del tamaño, la actividad y la organización de cada puerto. Algunas de las más habituales son:

  • Policía portuario: es el encargado de realizar las funciones básicas de vigilancia, control e inspección en el puerto.
  • Jefe de equipo: es el responsable de coordinar y supervisar el trabajo de un grupo de policías portuarios asignados a una zona o servicio determinado.
  • Jefe de servicio: es el responsable de planificar, organizar y dirigir el servicio de policía portuaria en el puerto o en una parte de este.
  • Inspector: es el encargado de realizar las funciones más especializadas o complejas de control e inspección en el puerto, así como de elaborar los informes correspondientes.
  • Instructor: es el encargado de impartir la formación inicial y continua al personal de policía portuaria, así como de evaluar su desempeño.

El proceso selectivo consta normalmente de las siguientes fases:

  • Fase oposición: consiste en la realización de pruebas teóricas, prácticas y físicas que evalúan los conocimientos, habilidades y capacidades requeridos para el puesto. Las pruebas pueden variar según cada convocatoria, pero suelen incluir cuestionarios tipo test sobre temario específico y general, ejercicios prácticos sobre normativa portuaria o conducción, pruebas físicas como carrera, natación o salto vertical, entre otras.
  • Fase concurso: consiste en la valoración de los méritos aportados por los aspirantes que hayan superado la fase oposición. Los méritos pueden ser académicos, profesionales o formativos relacionados con la ocupación a la que se opta. Cada convocatoria establece los criterios y baremos para puntuar los méritos.
  • Fase formación: consiste en la realización de un curso teórico-práctico de carácter obligatorio y eliminatorio para los aspirantes que hayan superado las fases anteriores. El curso tiene como objetivo completar la formación de los futuros policías portuarios en materias como normativa portuaria, seguridad, protección, operaciones, comunicación, etc.

La policía portuaria es una profesión apasionante y con futuro que ofrece la oportunidad de trabajar en un entorno dinámico y diverso. Para acceder a ella es necesario superar un proceso selectivo competitivo y exigente que requiere una buena preparación teórica, práctica y física.

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