Alejandro Rúa Monterrubio
Alumno del curso MARC
ESPAÑA
En general, este curso me ha parecido una herramienta muy buena y súper completa. Mi primer acercamiento a las comunicaciones y la seguridad en el mar fue cuando a los 16 años me saqué el título de Patrón de Navegación Básica (PNB), pero, lógicamente, aquello fue una visión a muy pequeña escala. Tras haber cursado tres años de Ingeniería Eléctrica, ahora que acabo de empezar la carrera de Ingeniería Náutica y de Transporte Marítimo, estudiar todos los documentos y lecturas de este curso ha supuesto un salto enorme para mí. Esa base técnica me ha ayudado a entender rápidamente los equipos por dentro, pero el curso me ha permitido profundizar en el funcionamiento real de las comunicaciones marítimas a nivel profesional, dándome una visión mucho más completa de lo que de verdad implica la seguridad en alta mar.
De todo lo que hemos visto en el temario, lo que más me ha llamado la atención es la inmensa cantidad de sistemas, tanto terrestres como por satélite, que puede llegar a llevar un barco. Ver cómo conviven equipos VHF y MF/HF con sistemas Inmarsat, receptores NAVTEX y radiobalizas EPIRB, te hace darte cuenta del tremendo esfuerzo que hay a nivel internacional para que no queden “puntos ciegos” en los océanos.
También me ha parecido fascinante ver lo súper protocolizado que está cada paso. En el mar no se deja nada a la improvisación. El GMDSS lo tiene todo medido: desde saber que hay que mantener pulsado el botón de emergencia exactamente 5 segundos para evitar que salte por accidente, hasta el vocabulario exacto que hay que usar o cómo se organizan las jerarquías en un rescate (con los centros RCC, los subcentros RSC y el mando en el lugar de la emergencia u ONC). Todo está pensado al milímetro para que, si hay una situación crítica, se actúe rapidísimo.
A la hora de dar mi opinión más crítica, creo que hay un tema clave con el que me quedo: el factor humano frente a la tecnología. Sobre el papel, el sistema GMDSS es impecable, pero el curso ha dejado clara su mayor debilidad. El dato que se comentaba en las presentaciones sobre el Centro de Rescate de Falmouth (860 alertas de socorro recibidas en un año, de las cuales solo 26 eran reales) es bastante alarmante. Esto me hace pensar que toda esa tecnología no salva vidas por sí sola; lo que hace que el GMDSS funcione de verdad es que el personal esté bien instruido.
En definitiva, considero que el curso me ha dado una base buenísima que seguro que será un pilar clave en mi futuro como profesional de la Marina Mercante. Entender el “porqué” y el “cómo” de cada norma y de cada equipo me hace ser mucho más consciente de la responsabilidad real que tiene navegar a nivel profesional, y de lo importantísimo que es mantener siempre la atención y el rigor en el puente de mando.